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Consejos para ejecutivos de cuentas 29 septiembre 2008

Posted by Rubén Méndez in publicidad.
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Coincidiendo con el aniversario de Ogilvy&Mather, hemos querido recoger en esta entrada, los sabios consejos que David Ogilvy dejó escritos para ejecutivos de cuentas en su libro “Confesiones de un publicitario”:

  1. Tarde o temprano, un cliente “te dará la bola negra”, bien porque le desagrades, o por haber fracasado con él, o quizá por atribuirte a ti lo que, en realidad, es un fallo de algún departamento de servicio de tu agencia. Cuando te suceda esto, ¡no te desanimes! Yo conozco a un director de agencia que sobrevivió a la bola negra de tres clientes en un año.
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  2. No podrás prosperar mucho si actúas tan sólo como un canal de comunicación entre el cliente y los departamentos de la agencia, de la misma forma que un camarero se mueve entre los chefs de la cocina y los clientes del comedor. Estos superficiales ejecutivos de cuentas se denominan hombres de contacto. No hay duda de que ejercerás con aplomo esta sencilla función pero confío en que considerarás tu trabajo como algo más importante. Los buenos ejecutivos de cuentas adquieren la experiencia más complicada de todas: se convierten en especialistas en marketing.
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  3. Por duro que sea tu trabajo, y por inteligente que seas, serás incapaz de representar bien a tu agencia hasta que tengas, por lo menos, treinta y cinco años. Uno de mis socios debe la rapidez de su ascenso al hecho de haberse quedado totalmente calvo a los treinta años, y otro tuvo la buena suerte de tener el cabello blanco a los cuarenta. Ten paciencia.
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  4. Nunca llegarás a ser ejecutivo de cuentas de categoría si no aprendes a realizar buenas presentaciones. La mayoría de tus clientes serán grandes empresas, y debes ser capaz de vender planes y campañas a sus comités de dirección. Las buenas presentaciones deben estar bien escritas y bien vendidas. Sólo podrás aprender a escribirlas bien estudiando el trabajo de tus maestros y mediante el esfuerzo personal. Podrás aprender a presentarlas correctamente observando las técnicas de los profesionales.
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  5. No cometas el error habitual de considerar a tus clientes como seres estúpidos. Hazte amigo de ellos. Compórtate como si formases parte de su equipo. Si puedes, compra acciones de su empresa. Trata de no verte enredado en su política interior. Sería una lástima perder a un cliente por haber apostado al caballo que perdió. Imita a Talleyrand, que sirvió a Francia a través de siete regímenes, y al Vicario de Bray: “sea quien fuere el Rey yo seré, Señor, el Vicario de Bray!”.
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  6. En tus diarias negociaciones con clientes y colegas, lucha por tu rey, tu reina y tus alfiles, pero cede algún peón de vez en cuando. El hábito de capitular graciosamente ante cosas poco importantes hará que sea difícil resistirte en aquellas raras ocasiones en que debas mantenerte firme y luchar por algo de verdadera importancia.
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  7. No comentes los negocios del cliente en los ascensores. Guarda bajo llave sus papeles secretos. Una reputación de irresponsable que no sabe callarse, ni tiene fijeza puede arruinarte.
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  8. Cuando desees fijar una idea en la mente de un redactor o de un director de investigación, hazlo en privado y con mucho tacto. El orgulloso no es popular en Madison Avenue.
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  9. Si tienes el valor de admitir tus faltas ante tus clientes y colegas ganarás su respeto. El candor, la objetividad y la honestidad intelectual son condiciones sine qua non para triunfar en la carrera publicitaria.
  10. Aprende a escribir informes claros y concisos. Recuerda que las gentes de categoría a quienes van destinados tienen más papeles que tú en sus mesas y archivos. Cuanto más largos sean tus informes menos probable es que los lean quienes tienen poderes para decidir sobre ellos. En 1941 Winston Churchill envió el siguiente comunicado al Primer Lord del Almirantazgo: “Le ruego se sirva informar, en una sola hoja de papel, sobre la forma en que la Royal Navy está siendo transformada para hacer frente a las condiciones de la guerra moderna.”

David Ogilvy, 1963.
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David Ogilvy. Confesiones de un publicitario (Confessions of an advertising man)
Ediciones Orbis. Biblioteca de la empresa. Barcelona, 1985 (Original en 1963). p197-199.
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Comentarios»

1. sr.werty - 30 septiembre 2008

Genial libro y geniales consejos, yo acabo de terminarme ahora “confesiones de un publicitario” el de Bassat, buenísimo también.

Sau2

2. Roberto - 1 octubre 2008

Muy buenos consejos, yo me compré el otro día el de Bassat, tengo pensado leerlo cuanto antes!

3. Mariajose - 1 octubre 2008

No está nada mal recordar de vez en cuando tan sabios consejos.

4. Elisava Escuela Superior de Diseño - Postgrado en Diseño, Creatividad y Publicidad | Blog PUB » Ejecutivos de cuentas - 10 octubre 2008

[…] Copio y pego desde Miraloqueveo […]


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